—¡Detente! —gritó el padre de Benedicto, su barba temblaba con cada palabra, claramente enojado. —Es simple, el boceto del concepto del juego de Silvia fue filtrado y enviado a una compañía competidora. Esta compañía registró y publicó el juego primero, haciendo que el esfuerzo de medio año de la empresa de Silvia fuera en vano.
—Una investigación interna reveló que el correo electrónico que envió el boceto a la competencia era de Fabiolita.
El padre de Benedicto pronunció estas últimas palabras