Mundo ficciónIniciar sesiónSoltó una risita ronca y cogió algo del fondo.
—Toma—, colocando el bolso encima del mostrador, pero antes de que pudiera cogerlo, volvió a empujarlo juguetonamente hacia él. —No sirvo a gente que no sonríe. ¿Por qué frunces el ceño? Estás en un club, guapa. Sé un poco alegre.
—Cómo voy a estar alegre si el camarero se centra en el







