Mundo de ficçãoIniciar sessão—¿Qué?— Le pregunté cuando cerré la puerta del coche.
—Nada.— Volvió a encender el motor y se dirigió hacia la autopista. —Me siento mucho mejor ahora que conozco a la verdadera tú, Elena.
—Es curioso. La mayoría de los solteros como tú se conformarían con mujeres libres. Sin embargo, te enteraste de esto y aun así te quedaste conmigo—. Murmuré, apoyando







