—Aún no te has quedado tanto tiempo y ahora te vas una vez más—. Bill me dio un beso en la coronilla mientras mantenía su postura fría. —Cuídate, cariño.
—Tú también, Bill—. Es triste volver a despedirme de él. Siempre tuvo la figura paterna hacia mí y le echaré mucho de menos. Se está haciendo viejo y necesita jubilarse pronto, pero la devoción que tiene por servir a este hotel es su vida.
Ya me despedí de mis padres en la oficina de papá. Mamá está fuera de la ciudad para ocuparse de otros as