BLAIR
Mi hermano mayor me tenía abrazada fuertemente, tanto que no podía casi respirar. Pero no dije nada, tampoco me incomodaba que Aedus, el tipo más frío e insensible, me demostrara en un abrazo lo mucho que me quería y le afectaba mi partida.
—Cuídate mucho —me pidió, separándose un poco de mí sin llegar a romper el abrazo por completo—. Prométeme que vas a llamar.
—Lo haré —sonreí—. Que me vaya de casa, no quiere decir que deje de ser tu molesto grano en el culo.
Aedus soltó una risita