Mundo ficciónIniciar sesiónAndrea dejó su casa hacía ya dos años. No vivía lejos pero era mentira que alguien se interesaría en ir a buscarla para saber de ella, si quiera si estaba viva. No encontró otro trabajo más que de secretaria de un doctor pero ella gozaba de buena salud. Salía de la habitación con el desayuno y el almuerzo listos y comía ahí mismo, detrás del mostrador desde donde veía pasar a uno y a otro paciente







