Mundo ficciónIniciar sesiónAbrí los ojos aliviada. La luz de la mesita de noche a mi derecha estaba encendida y él se encontraba de pié junto a la ventana con una taza en la mano. Lo veía de perfil y tal como su madre dijera el día de la boda: era un pan dulce.
No me moví para que no me notara, parecía preocupado, sus ojos fijos afuera ¿en qué pensaba? Se volteó y me vio.
–Yvonne–Solo se giró a mirarme sostenien







