37.
—La tormenta esta cesando— ella esta sonriendo —vendrá pronto— escucho que murmura.
Dejo la sabana en el mueble y vuelvo a mirarla. Se nota feliz, a pesar de que parece ser repudiada por su manada. El simple afecto de su compañero es suficiente para ella, al menos cuando se olvida de que quiere que todos la acepten.
—Cierra la puerta— ella bufa, pero lo hace.
Escucho como se acerca. Dejo de acomodar los cojines del mueble y la miro.
—¿Qué tal si hacemos unos hotdogs?
—No sé hacerlo.
—¡Yo t