Capítulo 63.
-Sabes que estoy súper curiosa, ¿No es cierto? - Dije con un gemido de felicidad. - Joder, muévete más a la izquierda ... si, justo ahí.
Rowan rió bajito mientras sus manos amoldaban mis músculos. No sabes lo tensa que estás hasta que un lobo con manos mágicas comienza a destensar tu espalda músculo por músculo.
En algún momento de la tarde algunas velas, un colchón y ropa de cama habían sido traídas hasta una cueva en mitad del bosque. Dentro, muy oculto de la vista se encontraba una piscina n