Malu se dio una ducha rápida, de esas que prometen lavar el alma pero solo consiguen dejar el cuerpo mínimamente funcional.
Se puso su baby doll favorito: el conjuntito gris de algodón ajustado al cuerpo como si hubiera sido moldeado sobre él, con detalles rosados en los tirantes y encaje suave en la cintura, marcando sus curvas de una forma indecente sin esfuerzo.
El shortcito era tan corto que cualquier movimiento revelaba la curvita de su trasero.
Cómodo, fresco… y peligrosísimo.
Se dejó cae