89. Despertar a los invitados
Nicklaus
Me estoy volviendo loco.
Luego de que Penny me habló de ser la diosa luna volvió a caer sobre la cama sin decir nada más y siento que si no despierta ahora voy a empezar a trepar por las paredes.
—Peaches, nena por favor despierta.
Para mi alivio, veo como sus párpados empiezan a levantarse y esta vez si son sus ojos los que me dan la bienvenida y siento que puedo volver a respirar con tranquilidad. Sin dudarlo la tomo en mis brazos y la abrazo tan fuerte como puedo.
—Nick ¿Estás bien?