20. Solo quiero ser libre
Penelope
La cabeza me duele tanto que siento como si alguien me la estuviera taladrando ahora mismo.
Trato de abrir los ojos, pero no lo consigo sino a la tercera vez que lo intento y cuando lo hago me toma un segundo darme cuenta que no estoy en mi habitación.
Mis ojos recorren el lugar y la respiración se me queda atascada en la garganta cuando me topo con un par de ojos grises viéndome desde la esquina de la habitación.
—Nicklaus…—digo en un susurro, y mi voz se escucha pastosa—¿Cuánto tiemp