128. Tenemos un trato
Nicklaus
Sin siquiera dudarlo dejo que mi poder fluya fuera de mi y lo apunto directo a dónde la sombra se encuentra alcanzando a escuchar un siseo que se parece mucho a un gemido de dolor humano,
Sin embargo cuando Blake y yo corremos para alcanzarlo, no hay nada en el lugar, Es como si simplemente hubiese desaparecido.
—No tiene sentido—dice Blake.
A su lado solo puedo apretar la quijada con fuerza mientras paso la vista por todas las personas que parecen aterradas y se esconden detrás de los