Capítulo 160. Viejos zorros frente a frente
Livia despegó los labios, forzándose a tragar el nudo de pánico que le atenazaba la garganta. La mirada fija de Martha la empujaba al abismo de la verdad, y ya no quedaba espacio para las mentiras. Apretó a Keziah un poco más contra su pecho, sintiendo el calorcito de la bebé, y tomó aire.
—La niña es...
Las palabras murieron en su boca antes de que pudiera pronunciar el apellido.
Afuera, en el cobertizo pegado a la cabaña, los perros de Barnaby rompieron a ladrar con furia. Eran ladridos de al