Capítulo 149. Pies de fantasma sobre el asfalto
El pavimento frío de la acera vibró bajo los pasos precipitados de Amara. Salió del edificio como un torbellino, empujando las puertas de vidrio con una fuerza nacida del pánico y la furia. El aire helado de la tarde le golpeó el rostro, pero no lo sintió. No sentía nada excepto el eco de la voz de Aslan y la imagen mental de ese calcetín blanco manchado de lodo. Tenía que correr, tenía que avanzar, aunque sus pies no supieran exactamente hacia dónde ir.
—¡Amara! ¡Espera! —un grito familiar cor