Punto de vista de Aidan
El pánico se apoderó del salón en menos de diez segundos, primero se apagaron las luces, y se detuvo la música. Después empezaron los disparos, de repente todo se volvió un caos.
La gente gritó, algunos se tiraron al suelo, otros corrieron hacia las salidas, pero no llegaron.
Hombres vestidos de negro con máscaras de lobo entraron por las tres puertas principales al mismo tiempo, con armas largas, y cortas, haciendo que la gente que iba hacia la salida retrocediera, lo