Punto de vista de Sienna
Organizar la comida en el jardín fue idea de mi madre, dijo que había que celebrar como Dios manda: con comida de verdad, yo acepté enseguida. Necesitábamos un día sin hospitales, sin sustos y sin nadie vomitando (excepto los bebés, que tenían permiso).
Desde temprano el jardín se llenó de mesas, y el olor a carne asada que Jax juró que no iba a quemar. Mentira, ya llevaba dos intentos fallidos y el tercero sería victoria… o a carbón, todavía no sabíamos.
Yo estaba en l