Punto de vista de Sun
Después de escuchar esa fastidiosa voz, la escena se reprodujo ante mis ojos en cámara lenta, una rubia espectacular, con pronunciadas curvas y unos intensos ojos verdes, se acercó, tomó a mi supuesto esposo por el rostro y le plantó un beso en los labios.
En ese microsegundo, algo primitivo y sumamente violento se encendió dentro de mí, no fue un pensamiento civilizado. Sentí un deseo profundo de levantarme de la silla, tomar a la Barbie por su sedosa cabellera rubia y es