Punto de vista de Aidan
Esperaba impaciente a Sun Nux parado al final de las escaleras, cuando la vi bajar, por un segundo me olvidé de la maldita cena. El vestido verde esmeralda le quedaba perfecto, como si hubiera sido hecho especialmente para ella.
No quedaba nada de la empleada de la galería, se veía imponente, bella, digna de llevar mi apellido, aunque todo fuera una farsa.
—Llegas a tiempo —le dije, mientras me acercaba a ella.
—No quiero dar otro motivo para que Viktor Volkov nos ataque