Punto de vista de Aidan
Al escuchar lo que Leo decía, sentí como si me echaran encima un balde de agua, apreté la mandíbula sin quitar la vista de Sun ni un solo instante, ella estaba ahí parada, como si no pasara nada.
Volteé hacia Leo, tratando de controlarme para no asustarlo, pero por dentro me estaba hirviendo la sangre.
—¿Así que el médico es muy atento con tu mami, campeón? —le pregunté a Leo, forzando una sonrisa que más bien pareció una mueca.
—Sí, papá —contestó el niño con toda la in