Punto de vista de Sun
Al día siguiente por la mañana, me encontraba ordenando la que desde ese momento sería mi oficina, Aidaan se había empeñado en dármela para que ya no estuviera en el área de la secretaría, minutos después entró Maya, cerró la puerta con pestillo para asegurarse de que nadie interrumpiera, y se dejó caer en la silla frente a mi escritorio con una sonrisa que me decía que algo había sucedido.
—Suelta la sopa —le dije, dejando el informe que tenía en las manos a un lado— tien