Punto de vista de Sienna.
Me di cuenta que mi llanto no resolvería los problemas, tenía que poner en su lugar a esas enfermas, así que me limpié las lágrimas con el dorso de la mano, y me levanté, sentía una rabia inmensa, el llanto de mi hijo se seguía escuchando, desesperado, tenía que ayudarlo, rápido.
Miré en la habitación, buscando algo que pudiera ayudarme, me acerqué a la cama, tomé las sábanas y comencé a anudarlas, apreté cada nudo con todas mis fuerzas, necesitaba que la cuerda improv