78• La ex prometida de Richard.
Al levantar la vista, vi a Richard al otro lado del salón, aún con el móvil en la mano. Su rostro estaba serio, demasiado serio, la mandíbula tensa como si estuviera conteniendo algo. Me preocupó por un segundo, pero Lana volvió a llamarme, mostrándome una prenda diminuta y rosada.
Era imposible no regresar a la realidad con ella tan cerca.
—¿Ya has ido de compras? ¿O has decorado su habitación? —preguntó, revolviendo entre las bolsas.
—La verdad… no he tenido mucho tiempo —admití.
Lana negó de