Cap. 81: Alianza
Camila se mira en el espejo observando su vientre que aún no muestra señal de llevar un niño dentro, le gustaría tener esas pancitas redondas que llegan a tener algunas embarazadas, esas que dan ganas de acariciarlas aunque esa mujer sea una completa extraña. Posándose la mano con suavidad, como si un movimiento demasiado brusco pudiese llegar a hacerle daño a su pequeño, se acaricia la barriga con una mezcla de cariño y pesar.
No tiene dudas que ese embarazo es una de las cosas más maravillosa