Cap. 80: Confesión
Sintiendo que el aire comienza a faltarle, Lucía abre las ventanas de su apartamento sintiendo una suave brisa acariciando su rostro. Inhalando profundamente intenta llenar sus pulmones que parecieran no querer recibir su suministro de aire, provocándole una presión en el pecho que simplemente no es capaz de hacer desaparecer.
—Deberías haberlo sabido, que no podrías librarte de mí, cariño. Lo único que has logrado es que podamos estar juntos por toda la eternidad —sostiene Roberto recostado a