Los días siguientes al incidente del caballo trajeron una calma inesperada al Rancho Blackwell. La relación entre Tony y Marjorie parecía haber mejorado, como si el casi beso hubiera derretido algo del hielo entre ellos. Ya no se lanzaban pullas constantes, sino que compartían sonrisas cómplices y conversaciones que iban más allá de los asuntos del rancho.
Una tarde, mientras Tony arreglaba una cerca, Marjorie se acercó con Lupita en brazos. La pequeña reía y balbuceaba, claramente encantada co