Tony o podía procesar lo que acababa de escuchar, Sarah, la madre de su hija, había intentado matar a su madre.
— No puede ser... no puede ser... —murmuraba una y otra vez.
— Tony, mi amor —Marjorie intentó acercarse, pero él se alejó bruscamente.
— ¡Pos' esa víbora me las va a pagar! —rugió, su voz quebrándose— En cuanto mi amá salga de aquí, yo mismo...
— Tony, por favor —Marjorie logró sujetarlo del brazo— Tu madre te necesita entero ahorita.
El médico que había estado hablando con ellos fue