En vista de los gritos desesperados de Ambar, a Laura y a Alejandro, no les quedó otra alternativa que salir de la habitación y enfrentar la dura realidad que les esperaba.
Cuando llegaron a las escaleras, se encontraron con una escena desgarradora, el padre de Alejandro se encontraba tirado en el piso completamente inconsiente, mientras que Ámbar gritaba en medio del llanto y la desesperación:
— ¡Alejandro ayuda a tu padre! Llama una ambulancia, se ha puesto muy mal, no sé que le pasó.
Cuando