Cinco años después….
El hijo de Laura, a pesar de haber nacido prematuro, había crecido sano y en medio del amor que le profesaban sus padres. Cada día se esmeraban en que nada le faltara, pero sobre todo se enfocaban en que fuera un niño feliz. Había crecido muy rápido, tan solo faltaban unos días para su cumpleaños número cinco.
Alejandro después de recibir la herencia de su padre, pudo por fin independizarse económicamente, fundó una academia de arte y se dedicó de lleno a dibujar grandes o