Laura, al escuchar las palabras de Ámbar, se quedó sorprendida, ya que nunca se imaginó que Alejandro se atreviera a contarle la verdad. Eso empeoraría aún más su situación. Ámbar por su parte mantenía la mirada fija en ella, disfrutando de su desesperación y de cómo se iba a poner cuando se enterara de la tragedia de Javier.
Trató de persuadir a Ámbar, haciéndole creer que no sabía de qué estaba hablando:
—¿Qué estás diciendo? No comprendo a qué te refieres con esa locura.
Ámbar la miró con