Narrado por Liam Donovan
La tensión en la casa se podía cortar con un cuchillo de combate. Mia llevaba cinco horas practicando el "arte del silencio punzante", interrumpido únicamente por comentarios cargados de una ironía que solo una Blackwood podía ejecutar con tanta precisión.
—¿Quieres que te pase la sal, Liam? O mejor, ¿quieres que llame a tu "hermana" la de la cafetería para que venga a servírtela con su sonrisa de anuncio de pasta? —soltó mientras cenábamos en la terraza.
—Pecas, ni siq