Narrado por Mia
Hay una clase de relajación que solo Liam Donovan puede proporcionarte. Esa mañana, mientras caminábamos por las estrechas calles de Amalfi hacia nuestro café favorito, sentía que flotaba. Mi cuerpo todavía guardaba el eco de sus manos, de la intensidad de anoche y de esa forma tan suya de reclamarme que me dejaba exhausta y, extrañamente, llena de paz.
Amaba todas las facetas de mi marido. Amaba al Donovan soldado, el hombre de mandíbula apretada y mirada letal que me hacía sen