Narrado por Liam Donovan
Cinco de la mañana. El gimnasio privado del ático de los Blackwood estaba sumido en una penumbra azulada, solo interrumpida por el resplandor de las luces LED de las máquinas de carga. El sonido de mis propias respiraciones, pesadas y rítmicas, era lo único que llenaba el aire saturado de humedad. Estaba en mi quinta serie de dominadas con lastre, sintiendo cómo el metal de los discos golpeaba mis muslos y cómo los múscu