Narrado por Dominic Blackwood
Observaba la pantalla de seguridad de mi despacho con una mezcla de irritación punzante y una extraña, casi imperceptible, satisfacción. La resolución 4K del monitor no dejaba lugar a dudas: Liam Donovan estaba sentado en un sillón de hospital, de esos diseñados para ser incómodos y recordar que nadie pertenece a ese lugar, inclinado hacia adelante y sosteniendo la mano de Mia con una r