Narrado por Mia Blackwood
El peso de mi apellido es una cosa, pero el peso de las expectativas de la facultad de derecho es otra muy distinta. Los exámenes finales estaban a la vuelta de la esquina y el cansancio acumulado por las noches sin dormir, la rehabilitación de mi pierna y la montaña rusa emocional que vivía en esta mansión me estaban pasando factura.
Me dolía todo. El cerebro me zumbaba. Y, sobre todo, sentía ese vacío punzante que solo las pastillas que solía tomar sabían llenar. Hac