Narrado por Liam Donovan
El fuego de la chimenea proyectaba sombras alargadas en las paredes de madera, pero no eran nada comparadas con el calor que emanaba del cuerpo de Mia. En esta cabaña, el aire era espeso, cargado de una electricidad que habíamos estado acumulando durante meses de tensión, burlas y deseos reprimidos.
Cuando la deposité en la cama, la luz de la luna se filtraba por la ventana, bañando su piel pálida y sus pecas en un resplandor de plata. Me deshice de mi camisa, de mis ar