Narrado por Liam Donovan
La madrugada es el reino de los monstruos, y el mensaje que iluminó la pantalla de mi teléfono a las 3:14 a.m. no fue la excepción. Solo era una ubicación en los muelles industriales del norte y una grabación de audio de tres segundos: la risa de un hombre, distorsionada y cargada de una satisfacción enferma.
Conduje como un maníaco, con el alma