POV: DAMIÁN
El puente del Leviatán se inundó de una luz roja intermitente. No era la alerta de Eris; era el sistema de emergencia manual de Lars, que chirriaba como un animal herido.
—¡Vektor, estado de los escudos! —grité, mientras me ajustaba el arnés del asiento de mando.
—Al sesenta por ciento y bajando, Blackstone —respondió Vektor. Sus manos mecánicas se habían transformado en interfaces directas con la consola de artillería—. Las fragatas están usando proyectiles de cavitación. No golpea