Por la tarde, después de haber dormido un rato la siesta y de haber tomado una buena merienda la cual pude retener, decido salir a tomar un poco de aire y despejar la cabeza. Sigue habiendo un clima cálido, por lo que decido ir hasta la playa y relajarme frente al mar.
Algunas personas levantan sus campamentos, otras pasean a sus perros y un gran grupo de gente está haciendo ejercicio. Suspiro, pensando que probablemente debería unirme a ellos, no me vendría nada mal mover un poco el cuerpo y,