Cuando vuelvo a despertar, ya es pleno mediodía. Mi estómago ruge de una manera hambrienta, así que me doy una ducha rápida antes de bajar a la cocina.
Reviso rápidamente mi celular, el cual tengo tirado por cualquier lado la mayor parte del tiempo, y me encuentro con un mensaje de Alex, que mandó hace media hora.
¿Ya comiste? Me pregunta.
Nop, recién me levanto, respondo.
Ok, te voy a mandar algo para que comas y te recuperes de nuestra maratón ;), contesta rápidamente. Arqueo las cejas, ¿él v