Lo que soy.
—Igual—. Me meto en la habitación.
Me doy una buena ducha y me pongo algo cómodo para dormir, pero como todas las noches no puedo dormir siempre que cierro mis ojos ahí están los ojos negros y unos violetas al igual que esos verdes zafiro.
—Ya déjeme en paz no creen que es mucha tortura lo que me han hecho—. Suspiro y miro a la luna. —Diosa luna cuida de esos dos te lo pido, no sé por qué me diste como destinada a esos dos, es horrible estar en medio de dos seres y más si no entiendo nada de es