Tomo las maletas y empiezo a echar ropa, la puerta es golpeada. —Daniela estas bien—.
—Si—. Volví a mirarme al espejo mis ojos seguían rojos solo el iris y mis colmillos se alargaban.
Respire profundo para calmarme cierro mis ojos y creo calmarme abro la puerta. —Si dime Zuced—.
—Y esas maletas—.
—Me largo de aquí, creo recordar que me despidieron de la agencia—. La veo tragar.
—Pero—. Niego.
—No te culpo Zuced gracias por estar conmigo, pero es hora de partir, voy alejarme de todos sospecho qu