Celebración parte 2.
—Co-co-mo qui-eres... que ter-mi-me sí no pue-do—. Dice hipando del llanto.
Esteban rompe a reír a carcajadas. —Por Dios Clohe te mandé a rebanar la cebolla no a llorar—.
—Ves por qué no quería—. Dice chillando aún.
—Debiste ponerte unos lentes antes—. Le digo llevándola al grifo para lavarle la cara.
—Cucarachita eres peor que la zarigüeya—. Ruedo los ojos.
—Si claro—. Clohe se lava el rostro.
—No me mandes a picar esa cosa—. Le dice la pobre de Clohe.
Seguimos preparando los platillos que íba