CAPÍTULO 50**
Eh bien, no puedes negarlo. Eres ingrato.
La boca. Estúpido tonto.
“Maldito Diablo Parker”, murmuro.
Cuando mis ojos caen sobre Ryan, él aprieta firmemente sus labios, intentando no reír. Lo miro fijamente, él se ríe y sale corriendo de la cocina.
“¡PUAJ ! Todos aquí son molestos.” Mis ojos se posan entonces en el desastre que se ha creado en la cocina. Suspiro. “Tengo tanto trabajo que hacer.”
Vuelvo a hacer mis cupcakes.
Cuando termino de limpiar la cocina y preparar los cupcake