De forma tímida me volteo hacia Raulo y le cuento todo lo que ocurrió esa noche, de cómo el rey Dorian trató de abusar de mí y que Alessio me fue a rescatar, que gracias a los Dioses no ocurrió nada grave, pero era obvio que Dorian no se quedaría de brazos cruzados y menos porque el Alfa le arrancó de tajo el brazo.
—Yo apoyo en su totalidad la acción del rey, ese hombre es una verdadera bestia... tratar de abusar de una mujer indefensa y desprevenida, es repugnante.
—Por eso quiero ayudar a Al