Daniela levantó el rostro de los diseños en que intentaban concentrarse y le dijo.
—Necesito acudir con Marianela a la consulta, de la doctora Andrea Vegas, esta mañana cuando hablamos. Mari me dijo, que es la psicóloga que atiende a Gabriela desde niña. Espero que nos reciba sin cita.
—¿Qué ocurrió, que pudo ser tan grave en ese almuerzo con tu hermana? ¿No los atacó con un tenedor ¿Verdad?
—Como si lo hubiera hecho, nos menospreció a mi padre y a mí. Por no frecuentar eso es lugares. Pero y