El doctor Castillo, alegre por la actitud de Gabriela, porque al fin tendría una foto donde saldrían las dos juntas después de muchos años, le dijo a Daniela.
— ¡Dani, ven acércate para la selfie!
Daniela, al ver la expresión contenta de su padre, decidió complacerlo y se acercó a ellos abrazando a su padre. Gabriela sacó su celular de su bolso en la mesa, ella puso el celular en una posición para tomarse una foto donde salían los tres y exclamó—. ¡Sonrían!
Los tres sonrieron y luego volvieron