Gabriela con fastidio lo interrumpió.
—¡El desfigurado de Daniela se está tardando demasiado! ¿No crees?
—El hombre al que le pagué para que lo vigilara es de mi confianza, me envió un mensaje diciéndome que viene por la autopista regional del centro y está a punto de llegar a Maracay. Cuando esté cerca de aquí me avisará.
—Eso espero cariño… Debemos estar atentos, porque apenas llegue a Maracay, no faltará mucho para que llegue hasta aquí. Recuerda todo lo que convenimos, todo tiene que pasar