—El otro día que estaba jugando con el Nintendo 64 de mi tío Óscar, escuché a mi tía Marianela decírselo a mi abuela.
“¡Diantres! Voy a tener que hablar seriamente con mi mama y Marianela de las cosas que hablan cerca de mi hijo.”
—A ver jovencito, que te he dicho yo sobre tener las orejitas paradas escuchando la conversación de los adultos.
Lucas hizo mala cara mirando al piso y le dijo con renuencia.
—Que no debo escuchar las conversaciones de los adultos, porque hay cosas que todavía no enti