Capítulo 114
La señora Castillo se sintió evidentemente complacida por su extravagante, pero obviamente sincero elogio de su cocina.

—Soy muy afortunada, porque a todos mis hijos, los he enseñado a cocinar.

—Bueno, espero que algún día me enseñe a mí también, hasta ahora solo me considero ayudante de cocina. Experiencia que obtuve cuando su hija me obligaba a cortar cebolla, ajo y perejil.—le dijo divertido.

Daniela se sonrió.

—Te advierto algo, las mujeres de esta familia cuando se adueñan de la cocina
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Alba Romeroal fin ... Ya se acabo La idiotes de El. ya me estaba cansando
Escanea el código para leer en la APP